Lunes, 21 de Agosto de 2017
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La escritora Graciela Ramos en Realicó

La escritora Graciela Ramos presentó uno de sus libros próximo a editarse, en el Centro Cultural de esta localidad. Invitada por María Victoria Cabeza, de Mundos Librería y la Secretaría de Cultura de Realicó, la escritora compartió sus vivencias e ideas con el público  por más de una hora en una tarde tormentosa.

Fue presentada por Margarita Bróndolo, profesora de geografía, decana de la Universidad del Sur. Escribió libros de geografía.

Graciela Ramos nació en Devoto, provincia de Córdoba. Egresada de la Universidad Católica de Córdoba con un título en Gestión Gerencial, ocupó distintos cargos gerenciales en el área de Marketing y Ventas durante muchos años, hasta que decidió que era hora de darle lugar a su siempre postergado deseo de escribir. Autora del libro para chicos “El juego de la conciencia” y de la novela histórico romántica “Malón de amor y muerte”, Graciela Ramos, se estableció en Villa Allende, en plena sierra cordobesa, donde vive con su marido y sus hijos. Allí, con una huerta suculenta, se dedica a lo que más le gusta: cocinar, leer y escribir maravillosas historias.

“Siempre fui de escribir y muy lectora”

Contó que su infancia fue complicada, de familia muy viajera. Dice que la lectura la “salvó”. “Descubrí los libros en la biblioteca popular, mi primer gran amor. Con los libros aprendí a soñar, me enamoré, conocí lugares, evadí mi realidad y creé una nueva y me creé como escritora sin saberlo. Siempre escribí, era mi meditación. La historia, mi hobbie, siempre me gustó mucho nuestra historia. Conocerla, investigarla, recorrerla…”

Con su primera hija, dejó de trabajar. “Hace cinco años se dedicó exclusivamente a escribir. La suerte la hace uno. Edité mi primer libro “Malón de Amor y Muerte” y enseguida lo compró “Random House”. Es como si juego un partido de fútbol en Córdoba, Talleres y me compra el Barcelona. Tiene que ver con lo que hace cada uno, con uno mismo. Es suerte, pero también es trabajo”.

En sus talleres, cuenta que la gente le dice “quiero hacer un taller con vos para aprender a escribir”, y afirma que no se puede enseñar a escribir, pero si a que se animen a escribir.

“Ese es el trabajo. Uno no hace las cosas por miedo. El miedo tiene miles de caras. Yo lo que hice fue despejar todas esas caras”.

“Constantemente estoy trabajando no solamente en los libros sino también en mí. Uno es lo que es siempre, no un rato”.

“Todas mis novelas tienen un mensaje de inclusión, una materia que todavía nos debemos en este país y que tiene que ver con cada uno, con la vida de cada uno. La primer pregunta en las primeras veces que salía y me invitaban a programas era ¿Qué tiene que ver tu personaje principal con vos? A mí me daba vergüenza porque los personajes principales sufren mucho, pero yo si miro mi vida, mi infancia fue una infancia muy sufrida”.

“Cuando charlo con Flor Bonelli que los personajes de ella son todos divinos, Flor se crió en un hogar, escuchando música clásica, con una biblioteca preciosa del papá. Yo me crié en un lugar tipo Juana (Personaje de uno de sus libros “La Capitana”) sobreviviendo, buscando la forma.”

Los Amantes de San Telmo

La obra transita la tercera edición. “Es un libro que me traspasó, me costó, sufrí mucho. Hace mucho tiempo que quiero contar La Conquista al Desierto pero desde la objetividad porque yo en realidad soy escritora de novelas. A mí me gusta ficcionar la historia. Y quería contar lo que paso con la Fiebre Amarrilla en el año 1876. Un verano que se murió tanta gente, el 70% italianos. Yo soy descendiente de inmigrantes piamonteses. Siempre escucho  con mucha soltura decir “mi abuelo se vino a los catorce años con el hermano”, catorce años, mi hija con esa edad la llevo a la puerta del colegio la espero y la traigo a casa. Ellos con catorce años se despidieron con la mamá, se subieron a un barco, sin saber que había del otro lado, sólo con esperanzas. Lamentablemente llegaron acá y se encontraron con un panorama totalmente distinto a lo esperado, y sin posibilidades de poder volverse. Los que vinieron al interior, se salvaron un poquito más. Los que quedaron en Buenos Aires es lo que yo cuento en esta novela.”

Yo siempre escribo en la época donde no había diarios, no había nada. Esta novela es muy contemporánea. Tuve la posibilidad de tener testimonios. Rubén Patagonia es cordobés, descendiente de Tehuelches. Me corrige cuando digo indio, me dice somos pueblos aborígenes, tiene razón. Me contó y me desgarró mucho saber todas esas historias. También quise saber que pensaba Roca, era el progreso y el genocidio. Me fui para el otro lado y me metí en la piel y lo entendí. Entonces después me tuve que poner en el medio. Era un libro que tenía 700 hojas. Tenía que sacarle todo lo político al libro. No me gusta la política, no me interesa, no me gusta conversarla, escucharla. Pero me apasiona mucho ver cómo nosotros fuimos creando allá las cosas que pasan hoy. Este libro son bisagras muy importantes de los comienzos, como fue empezando a formarse nuestra cultura.

Me quedé con mucha información para contar. El libro que va a salir el año que viene, cuento del 1900 al 1930, lo que fue la prostitución, la Liga Patriótica, la Semana Trágica. Donde nace esto de la “derecha” y la “izquierda” por ponerla en nombres actuales. Inmigrantes versus la Liga Patriótica. Un personaje salteño, porque quiero discutirle a un integrante de la Liga Patriótica, la patria. Ellos decían que defendían la patria, entonces quiero plantear esta discusión. Discusiones que enriquecen a como se va formando esto.

 

La escritora Graciela Ramos en Realicó

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